martes, 20 de enero de 2009

La pantalla del ordenador no acabará con el papel

Los soportes de la información son 3: los medios digitales, los físicos, y las personas.

Actualmente estamos fascinados por la información digital. Y no es para menos. Al poder separarla del medio físico podemos hacer con ellas operaciones increíbles hace apenas unos años: "copiarla y pegarla", multiplicarla hasta el infinito, relacionarla entre sí. Y sin apenas esfuerzo.

Sin embargo la información digital tiene un defecto que a día de hoy es insuperable: dependemos de una pantalla para acceder a ella. ¿Y cual es el problema? Pues que la pantalla es un medio que imposibilita la inmersión en la lectura.

Eso lo sabemos todos por instinto. Una cosa es leer un blog o los horarios del cine, y otra muy distinta es leerse La sombra del viento. Para lo primero aceptamos usar una pantalla; para la lectura de evasión, o cualquier otra lectura que implique atención necesitamos el papel.

Pero es que, además, ya hay estudios que confirman nuestro instinto. El diario Público se hace eco hoy de una investigación liderada por Anne Mangen del Centro Nacional para la Educación y la Investigación de la Lectura de Noruega que mantiene que el formato digital y las pantallas de PC en particular influyen en la forma de leer obras literarias hasta el punto de impedir la inmersión que sí se consigue con los libros [aquí está la noticia completa].

En mi opinión, la conclusión más importante del estudio es esta: la separación del texto de su soporte físico lleva a una lectura superficial.

Esto, para el mundo de los negocios, es gravísimo.

Muchas veces una decisión empresarial implica dinero, influir en la vida de personas, y en casos extremos hasta catástrofes ecológicas. Para tomar la decisión correcta necesitamos, ademas de buena información, analizarla y comprenderla en profundidad. Si el medio que usamos para leer y analizar esa información es una pantalla tendremos muchas más posibilidades de llevar a cabo una lectura superficial, y eso significará errores: dinero perdido, personas afectadas, y hasta ríos contaminados.

La información digital, y sobre todo los hipertextos, son magníficos para presentar información que no nos exija un grado profundo de concentración: noticias breves, titulares, horarios, localización de productos, e-mails breves. ¿Y qué pasa si la información digital con la que nos enfrentamos exige un grado profundo de concentracion? Pues que no lo podemos soportar y nos distraemos. Que levante la mano quien no ha leído un artículo en Internet y no ha resistido la tentación de hacer clic en todos los enlaces y empezar a leer más artículos cuando ni siquiera había terminado ni comprendido el primero. Yo mismo cometo este error más veces de lo que me gustaría.

En Internet "mola" ese leer "aquí y allá" del que habla Manguen, y es útil para digerir información poco importante en poco tiempo. Ahora, si algo exige nuestra atención, y muchas decisiones empresariales exige el 110% de nuestra atención, la información digital no es el medio más adecuado para dar lo máximo de nuestro cerebro. ¿Cuántos jefes no se imprimen sus correos para leerlos con más calma? ¿Cuántos nos desgañitamos en decir que, por mucho que nos deslumbre Internet, los libros son muy a menudo un mejor medio para informarnos?

Es difícil ir contracorriente, máxime cuando las novedades tecnológicas son tan seductoras. Pero lo diré de una vez y claro: en el mundo de la información para los negocios el papel sigue y seguirá siendo imprescindible.

Como lo ha sido siempre.

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viernes, 9 de enero de 2009

Explorar frente a buscar. Desafío para Internet en 2009.

Y no lo digo yo, lo dice nada menos que Bernardo Hernández, Director mundial de Geomarketing de Google, en el diario Cinco Días. Aquí tenéis el artículo.

Hernández juega a semi-adivino, y digo "semi" porque anticipa algunas tendencias del Internet futuro, aunque, desde su privilegiada atalaya, sabe por donde van a ir los próximos movimientos de Google: publicidad en vídeo, publicidad local, reciclaje de los "dinosaurios" de Internet, y la evolución que a mi más me interesa: "explorar" tendrá que imponerse a "buscar" en lo referente a la búsqueda de información.

Aunque me defino yo mismo como "Google Humano", también me gusta referirme a mi mismo como "explorador de información". Y creo que ese es el concepto que debe predominar hoy en día. Como bien dice Hernández los seres humanos "no lo estamos haciendo mal en cuanto a encontrar algo que ya conocemos", pero si queremos que nuestros negocios o nuestra vida personal avance tenemos que meternos por un camino más ignoto: explorar.

Explorar implica descubrimiento, riesgo, valor desde el punto de vista de coraje y del tesoro que puede que encontremos, y posibilidad de fracaso. También es una actitud vital: no quedarse en lo conocido y aventurarse en lo desconocido. Los científicos, y yo como doctor me considero uno de ellos, conocemos muy bien el mundo de la exploración de información: no nos conformamos con el conocimiento establecido y lo desafiamos. Y para ello nos informamos en libros, revistas científicas, bases de datos, hablamos con personas, hacemos experimientos, jugamos con la materia y el conocimiento, y gracias a Internet podemos jugar a la relación y la serendipia, que son las herramientas que propone extender Hernández.

Don Bernardo es un agudo observador. En efecto, la gran masa de datos que alberga Internet, unido al poder de miles de seres humanos clasificando espontáneamente información, permite que las máquinas puedan hacer asociaciones que nos permitan explorar y descubrir cosas nuevas. Cualquier usuario de Last.fm, por ejemplo, sabe que si mete grupos musicales favoritos la página web le sugiere otros grupos y canciones que seguramente le van a gustar también. Para mi, que soy un poquito raro en gustos musicales (soy fan del Rock Sinfónico: Moody Blues, Electric Light Orchestra, The Alan Parsons Project...) es un paraíso donde explorar mucha música. No me extraña que Hernández diga que en la asociación espontánea de información afín haya un gran nicho de negocio en sectores como la moda, el ocio, los viajes.

Pero en lo que toca a la información empresarial, también explorar, y no buscar, es el camino. Por eso, en mis cursos y conferencias, animo a consultores, directivos, secretarias y técnicas a que "exploren" Internet, a que vayan más allá del buscador y se sumerjan en redes de favoritos, redes sociales, bases de datos, directorios y más recursos. Pero también les animo a que "exploren" libros y artículos en papel, porque como el mismo Hernández dijo en Cinco Días hace también un par de años "el 85% de la información mundial aún no está digitalizada". Y finalmente también animo a que "exploremos" personas: hablar con una persona experta nos proporcionará información que no está aún escrita y es por tanto ilocalizable. E Internet hace más fácil que nunca hoy localizar gente interesante.

Y más allá aún: exploremos nuevos profesionales. Yo mismo, historiador, "Google Humano", "explorador de información", he aprendido y manejo habitualmente información que raramente se combina: historia + humanidades + documentación + información empresarial + creación de empresas. No serán los profesionales al uso, sino los que exploren y combinen de manera novedosa los recursos informativos los que satisfaceran las necesidades no atendidas.

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martes, 11 de noviembre de 2008

MIT OpenCourseWare. Aprende gestión empresarial GRATIS en una de las escuelas de negocios más importantes del mundo

La MIT Sloan School of Management es la Escuela de Administración y Dirección de Empresas del Instituto Tecnológico de Massachusetts, en Cambridge (Massachusetts, EE. UU.). MIT Sloan es una de las escuelas de negocios más importantes del mundo (cuarta en el ranking de U.S. News 2008), y está caracterizada por su rigor investigador y su perfil internacional (sus estudiantes y profesores representan más de 60 nacionalidades).

Pues bien, una gran parte de los contenidos de sus clases están disponibles GRATIS y sin necesidad de registrarse aquí. Apuntes, exámenes, lecturas y hasta vídeos. Y de vez en cuando cuelgan contenidos nuevos.

Increíble.

Algunos temas de los cursos, tanto de grado como de postgrado, son economía inmobiliaria, "data mining", estadísticas aplicadas, comunicación de gestión empresarial avanzada, gestión de información, integración de sistemas de información, planes de empresa, análisis de decisiones económicas, mercados globales, creación de equipos, psicología de la gestión, gestión de la innovación, capital riesgo, teoría financiera y de inversión, negociación, propiedad intelectual, gestión de operaciones, márketing, logística, "pricing", ética, liderazgo, gestión de riesgo corporativo y mucho más.

Hombre, no tienes al profesor, pero ¿cuántas veces se nos han olvidado las palabras que nos han dado en una clase y en cambio hemos dependido de los materiales que nos hemos traído? Eso es precisamente lo que te ofrece esta web maravillosa.

Por ejemplo, he seleccionado este curso Practical Information Technology Management. Desde su web puedo acceder a los datos del curso, a todos sus materiales, a materiales de versiones anteriores e incluso proporcionar feedback.


Si hago clic en los materiales puedo ir a los PDFs donde están los apuntes y los power points que el profesor distribuyó.

Si hago clic en "readings" obtengo todas las referencias bibliográficas del curso y, en el caso de los libros, un enlace a Amazon para comprarlos. El 10% de esas compras se lo ceden al MIT para que financie esta maravillosa herramienta.

En definitiva, es tener los contenidos de una de las mejores escuelas de negocio al alcance de la mano. Los contenidos son "creative commons" así que podéis usarlos mientras citéis la fuente. Además, es un sorprendente caso de transparencia educativa. Es como decir: "los del MIT somos los mejores. Que se note".

Una excelente iniciativa. A ver si en España empezamos a hacer lo mismo.

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martes, 8 de abril de 2008

El éxito de tu negocio depende de que seas un "Google Humano"

¿Eres uno de estos? Necesitas información para tu negocio y abres Google. “Es que en Internet está todo”, te dices. Escribes dos palabras y obtienes una lista de 10 resultados. Haces clic rápidamente en el primero y se te abre una página web. Estás dos minutos leyendo, haciendo scroll, y no encuentras lo que buscas. Te cansas. Das a la flecha de retroceder y pinchas en el segundo resultado. Si tampoco ves algo interesante te dices “no hay nada”, y lo dejas. Y si encuentras algo parecido a lo que buscas lo aceptas y utilizas sin ver nada más, a menudo sin anotar donde lo leíste por si tuvieras que volverlo a consultar.

Esta escena pasa a diario miles de veces. Yo diría que millones. Porque así funcionamos realmente en la denominada, con orgullo excesivo, “Era de la Información”.

Nadie discute hoy que la Información, con mayúsculas, es uno de los activos críticos de cualquier proyecto, ya sea personal, político o empresarial. Una investigación de mercado, por ejemplo, se efectúa normalmente antes de tomar cualquier decisión estratégica. Puede tratarse sobre si decidir lanzar o no un nuevo producto, asociarse con otra compañía, planear entrar en un nuevo mercado, descubrir los movimientos de la competencia, o seguir nuevas oportunidades y amenazas en tu sector. Y aunque una decisión correcta depende de algo más que “buena información”, es imposible tomarla con información “mala” o errónea.

Pero no es fácil encontrar información de calidad y actualizada. Y contrariamente a la creencia popular, Internet lo ha hecho más fácil … y más difícil a la vez. Cierto, ya no tenemos que perder tiempo localizando pesados libros de escasa tirada en lejanas bibliotecas. El conocimiento ahora se mueve en bits, y no en átomos. Pero tener acceso a más información que nunca, y mucha de ella gratis, tienen un precio: ser crítico. Internet contiene hoy más de 5 millones de terabytes de datos, lo que equivale a 100.000 millones de libros, pero nadie filtra los resultados. De eso tienes que encargar .

Resulta asombroso que igual que exigimos a un buen profesional que sepa inglés, no le exijamos saber usar la información. Piensa un poco. ¿Cómo hacías los trabajos en el instituto o la facultad? Si eres de mi quinta fotocopiábamos cualquier libro y lo “fusilábamos”. Los jóvenes de ahora ni siquiera tienen que molestarse en eso: simplemente van a Google y “cortan-pegan” la primera web que encuentran. Esas son las “habilidades de gestión de información” que nos han enseñado, y ese es el “conocimiento” que trasladamos al día a día de nuestras empresas. El éxito de Google se ha debido tanto a su excelente logaritmo como a habernos limitado las opciones con su “inocente” botón y cajita.

Mientras que en Estados Unidos o Inglaterra hay una abundante oferta de seminarios y cursos para enseñar a usar Internet en la empresa (aquí un ejemplo), en España aprendemos a explorar información “a lo bestia”. Y si somos críticos nos damos cuenta de que estamos delegando algo tan crítico como la información que activa nuestro negocio … en un robot. Porque Google es un robot, no una persona. Y además un robot que explora solo 170 terabytes de los 5.000.000 disponibles en Internet. Una información, para colmo, que ha creado cualquiera, porque la lista de resultados de Google no distingue la obra de un Premio Nóbel de la de un estudiante de secundaria.

El objetivo de esta web, de mis cursos, conferencias y servicios es darte las herramientas básicas para que dejes de depender del “Google Robot” y te conviertas en un “Google Humano”. A diferencia de una máquina, una persona no ve caracteres en una palabra sino significados y negocio, una persona filtra resultados separando el trigo de la paja, una persona “personaliza” contenidos en función de cada proyecto, una persona enriquece la información con su experiencia y creatividad, y una persona usa su cerebro para reducir esos 5 millones de terabytes en una solución a escala humana. Y aún hay más, porque las personas y no los ordenadores pueden acceder a información física en libros, artículos u objetos. Por último, solo una persona es capaz de informarse por medio de … otras personas.

Es tu responsabilidad convertirte en un “Google Humano”. La información para el éxito de tu negocio depende de ti.

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jueves, 27 de marzo de 2008

Ayer se presentó el blogbook "El futuro es tuyo. La revolución social de las personas"


Ayer asistía a la presentación del primer libro colaborativo que se ha escrito en España entre bloggers, empresarios, emprendedores e innovadores unidos por el amor a la tecnología y las ganas de hacer cosas nuevas. Se llama El futuro es tuyo. La revolución social de las personas.

Aunque en otros posts he contado ya la historia del proyecto, lo resumiré muy brevemente. Dioni Nespral, un consultor de empresas y creador del Business Time Model, lanzó un día en su blog la idea de que todos los profesionales siempre tenemos ganas de escribir un libro para, digamos, hacer "oficial y estable" nuestro conocimiento, y que por qué no lo escribíamos entre todos. Dicho y hecho. En pocos días recibió tal cantidad de mensajes de gente dispuesta a colaborar, que en apenas 15 días ya había autores para hacer el libro.

Lo asombroso de esta experiencia fue que, en muy poco tiempo se reunió la materia gris para reflexionar, que es de lo que va el libro, sobre como la tecnología está permitiendo que una maravillosa generación de mentes pensantes (en la presentación dije a los asistente que éramos como una nueva "Generación del 98") pueda transmitir sus novedosas ideas y hacer equipos que colaboren en hacer cosas grandes. Como ha sido ese mismo libro.

Luego vino la parte de logística, y eso ha sido más lento. Pero detrás ha estado el trabajo constante de Dioni Nespral para coordinarnos a todos (a mi me toco ayudarle con la coordinación de un grupo), encontrar financiación (de Telefónica y BBVA+Planta 29, ahí queda la cosa), el patrocinio de Red. es, y el grupo editorial Búho con su plataforma Bubok para convertirlo en papel.

¿El resultado? Pues ayer venía leyendo el libro en el tren, y creo que hay que ir más allá de la anécdota de su concepción.

Sí. Resulta muy llamativo que la tecnología haya posibilitado que 120 personas decidan en unas 3 semanas juntarse para escribir un libro. Pero quedarse en ello (como seguro que harán muchos medios de comunicación) es superficial. Lo asombroso son las personas que hay detrás. Gente que está esperando su momento, que son excelentes profesionales y aún no suficientemente reconocidos social ni económicamente, y que ya están en condiciones de aportar innovación, nuevas maneras de hacer negocios, herramientas, comunicación. Somos, y aquí me incluyo yo, una avanzadilla de la nueva sociedad.

Por esto el blogbook ha sido tan buena idea. Hemos dejado nuestras ideas plasmadas. Hemos hecho un manifiesto generacional, y gracias a Dioni tenemos una excelente plataforma para darnos a oir y conocer en la mejor de las condiciones, porque tanto los patrocinadores como Red.es se están molestando en divulgar esta experiencia pionera.

Y luego está el libro. Cuando leí algunos borradores tuve mis dudas, pero ahora que puedo leer los textos con la tranquilidad y el sosiego que da el papel, veo que hay calidad detrás de los mismos. Unos son reflexiones, pero otros son verdaderas guías sobre como encauzar tu vida profesional, tu negocio, tu comunicacion, o tus ambiciones sociales. Genial el primer artículo de Andrés Pérez Ortega, magnífica la guía "Micronegocios en la Red" de Antonio Domíngo, Antxón Benito hace un relato de una anécdota empresarial de lo más revelador. Según vaya leyendo a los demás, os diré lo que opino. Pero, insisto, todo apunta a que detrás hay calidad.

Mi artículo, "Google Humano". El explorador de información inteligente que activa los negocios, creo que también está al nivel. De hecho Eusebio Bautista, director de relaciones corporativas de Telefonica, me comentó que había quedado asombrado por datos que yo proporcionaba como que cada 2 segundos se crea en el mundo un blog nuevo. Todo un marchamo de que algo bueno he hecho.

Ha sido un privilegio haber participado en el proyecto, y ahora viene lo mejor: darlo a conocer y que lo leáis. El libro estará disponible para su descarga a partir del 1 de mayo en la web Blogbook, en Bubok, y si puedo yo en mi propia web, así como un PDF con mi artículo (aquí hay un borrador). También habrá otras presentaciones del libro donde podréis haceros con un ejemplar, ya que no está a la venta.

En fin. Como dicen en el anuncio de Aquarius: "el hombre es un ser extraordinario".

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lunes, 10 de septiembre de 2007

"Google Humano". El explorador de información inteligente que activa los negocios

Ya está terminada la versión 2 y definitiva (aquí está la versión 1) del borrador del artículo que estoy escribiendo para el blogbook de Dioni Nespral El futuro es tuyo. Creo que me ha quedado un trabajo bastante bueno, con interesantes reflexiones sobre la importancia que explorar información tiene para las empresas, y como pueden contribuir profesionales como yo a desarrollar su productividad.

Considero que mi trabajo está terminado. Puede que en los próximos días ponga algún retoque, pero las ideas principales están todas definidas.


En la versión anterior de este post publicaba el artículo entero pidiendo críticas y comentarios de mejor. Sin embargo, por sugerencia de mis compañeros escritores (y por eventuales cambios) hemos considerado mucho mejor sustituirlo por este post-resumen. Ciertamente es mejor hacer una puesta de largo decente cuando todo el trabajo esté terminado. Tras la publicación del
libro colgaré de nuevo el artículo para darle aún más difusión.

Gracias por vuestras lecturas, y espero que el libro
El futuro es tuyo termine siendo un texto de referencia.

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miércoles, 5 de septiembre de 2007

Google Humano. Seres inteligentes explorando información (borrador 1)

Os adelanto, en primicia, el borrador hasta el momento del artículo que estoy escribiendo para el blogbook de Dioni Nespral El futuro es tuyo. Evidentemente no es el trabajo definitivo, pero como lo he publicado para someterlo a crítica en el wiki al que tenemos acceso los 70 autores que haremos el libro, me ha parecido un buena idea someterlo también al juicio del público en general.

Mi objetivo, siguiendo el leitmotif del libro (la revolución social que estamos protagonizando las personas), es demostrar cuán necesaria es la contribución de un buen explorador de información (al que yo denomino "Google Humano") para encontrar valor reconocido y pagado por el mercado en las cantidades ingentes e inhumanas de información que manejamos hoy en día. Google será maravilloso, pero si detrás no hay una mente inteligente que sepa utilizar Internet y sobrepasar sus limitaciones, entonces solo tendremos más volumen de información, pero no más valor. Y eso solo lo puede hacer una persona.

Este tema me atrae poderosamente porque hablamos mucho de "gestión de conocimiento" o de "sociedad de información", pero al final delegamos nuestra responsabilidad de informarnos en robots (con Google a la cabeza). Una locura. Así como que es de locos que existan tantos "Googles Humanos" por el mundo (por ejemplo, doctores o investigadores con trabajos precarios en empresas y universidades) con una formación y experiencia increíbles, costeada con muchos fondos públicos, que directamente tiramos por el retrete.

El valor está, por supuesto, en el I+D. Pero también en el E+D, porque "explorar" no consiste tanto en investigar hasta el fondo tu sector de especialización como en sacarle el jugo a una combinación de informaciones procedente de todo tipo de sectores que tú puedes encontrar. Muy a menudo unos datos recolocados de manera creativa en un contexto diferente del que los vio nacer basta para innovar. Yo mismo, por ejemplo, he convertido citas literarias en elementos de márketing y diseño para restaurantes.

En suma, el poder de explorar información es tremendo. Primero por el potencial caudal de valor que puede proporcionar a los proyectos de empresas e instituciones. Y segundo porque revaloriza el papel de las personas, de los buenos profesionales, en este mundo en que muchos mediocres se creen que con solo pulsar un botón una máquina les va a resolver la papeleta.

Voilà el borrador hasta hoy. Espero vuestras opiniones:

UN VOLUMEN INHUMANO DE INFORMACIÓN

Estamos en la “Era de la Información”. Menudo topicazo.

Pongamos el caso de 2 tribus de la prehistoria: una sabe hacer fuego y la otra no. ¿A qué tendría mucho valor para la segunda tribu la información de la primera?

Seamos claros: no vivimos en una “sociedad de la información”, sino en una “sociedad informacional” en la que generación, el procesamiento y la transmisión de la información se convierten en fuentes fundamentales de productividad y poder. [Manuel Castells, La Era de la Información. 1 La Sociedad Red, Madrid, Alianza Editorial, 1997]

Bajo esta información radica el conocimiento que nos está permitiendo crear hoy bienes, productos y servicios avanzados como nunca en otras épocas de la existencia humana. El milagro de las TIC, con Internet a la vanguardia, ha logrado el milagro del acceso universal, rápido y barato al mayor volumen de información de la historia, al transformar la información de átomos a bits, más baratos y rápidos de transmitir.

El lado oscuro de esta fuerza radica en que el volumen de información que manejamos es inhumano. En realidad ya lo ha sido siempre, pues nadie se proponía hace 20 años devorar todos los libros de una biblioteca. Pero antes las bibliotecas apenas las pisábamos después de abandonar la facultad, y ahora, en cambio, como Internet lo usamos a diario nos damos en las narices con 100.000 resultados por cada búsqueda en Google o con estadísticas como que cada día se crean 175.000 blogs nuevos, a dos blogs por segundo. [http://www.technorati.com/about/]

De locos.

Porque esa es la miseria de la sociedad informacional: la misma tecnología que nos permite el acceso universal, rápido y barato a la información también permite multiplicarla exponencialmente. Y a más información más valor, sí, pero también más ruido.

¿DÓNDE ESTÁ EL VALOR?

Si cada segundo se crean dos blogs, si cada día se publican en España 208 libros exclusivamente en papel

[Anuario de Estadísticas Culturales 2006, Madrid, Ministerio de Cultura, 2007 http://www.mcu.es/estadisticas/MC/AEC/PresentacionAnuarioEC2006.html], si información disponible en la Web es de más de 7000 terabytes, y solo 19 están al alcance de los buscadores [http://www.brightplanet.com/resources/details/deepweb.html], entonces necesitaremos algo más eficaz que un ordenador o un robot para encontrarle utilidad a todo esto.

Necesitaremos a una persona.

A una persona le puedes hacer una pregunta semántica, en vez de pedirle palabras clave; una persona filtra resultados separando el trigo de la paja, personaliza los contenidos y su formato en función del proyecto en que trabaja, y reduce el volumen de información a una escala humana. Porque, ¿realmente necesitas acceso inmediato a 10.000 webs o 1 ó 2 respuestas que a ti te sirvan?

Pero eso no es todo:

  • La experiencia, conocimientos y creatividad de una persona enriquece cualquier búsqueda y tratamiento de la información. Además siempre puedes juntar diversas personas inteligentes y crear equipos.
  • Las personas pueden acceder a la información física (libros, artículos, objetos); los ordenadores no.
  • Las personas pueden hablar con otras personas, porque no todo el conocimiento está aún escrito.
  • Una persona te puede enseñar sus técnicas. Google jamás te dirá su logaritmo.

Las personas no son máquinas. No son capaces de dar en 1 segundo 10.000 resultados a una pregunta, pero los mejores exploradores de información, a quienes yo llamo “Googles Humanos”, sí son capaces de dar respuestas inteligentes y que valgan la pena.

E+D=i

La archiconocida fórmula I+D+i es hoy reconocida popularmente como el método más adecuado para progresar. Grandes empresas como Alcatel destinan el 30% de sus empleados a esos fines [http://www.libertaddigital.com/noticias/noticia_1276312433.html]

Pero para muchas otras organizaciones la “I” mayúscula les puede resultar inaccesible o excesivo: implica grandes inversiones en recursos y personal, y resultados a muy largo plazo. Sin embargo, estar fuera del mundo de la “I” puede suponer estar fuera del mundo [blog de Cornellá]

Hay una alternativa: explorar información (o “E”), cuya ventaja es que no parte de la creación de un conocimiento nuevo sino de la localización y análisis de los datos ya disponibles. Un buen explorador de información es capaz de localizar esas perlas informativas en contextos similares al del proyecto para el que trabaja (obteniendo conocimiento técnico) pero también en contextos que nada tengan que ver (de los que se obtiene un plus de creatividad). El Google Humano se mueve por todo el “universo de la información” (compuesto por personas y fuentes físicas y digitales), no sólo en los cuatro webs y libros que consulta todo el mundo.

Evidentemente no se crea conocimiento nuevo de la nada, pero si se aprovecha la fuerza de los contextos, porque cualquier información utilizada en un contexto distinto al original que la creó puede darle un nuevo valor que termina siendo reconocido por el mercado, convirtiéndose en una verdadera innovación [artículo de Cornellá]: yo mismo he convertido una entrada de enciclopedia en un elemento de marketing, un artículo de periódico en una audioguía [ver otros ejemplos en mi presentación CEU]. Tenemos por tanto una variante rápida, barata, útil y práctica para poner la investigación al alcance de individuos y empresas de todo tamaño: E+D=i.

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